Pieza artesanal elaborada completamente a mano, diseñada para convertir cada pendiente en una joya única e irrepetible. La belleza de la artesanía reside precisamente en sus pequeñas variaciones, haciendo que no existan dos flores exactamente iguales.
La pieza que entra en contacto con la oreja y su cierre están realizados en plástico con la finalidad de minimizar posibles reacciones alérgicas que algunos metales pueden tener.

















